lunes, noviembre 14, 2016

El Gran Vendedor de Miserias

Hay un enorme ruido, como un estrépito, en las redes sociales: Donald Trump ha ganado las elecciones de la poderosa nación del norte.
Heredero de una importante empresa inmobiliaria, trae consigo una historia de hábiles manejos financieros y fiscales, construyendo casinos y lujosos hoteles; pero, es importante resaltar que este proceso estuvo marcado por periodos de grandes dificultades, en los que tuvo que batirse empleando sus mejores conocimientos como negociador de bienes raíces.
Su figura política es la de un histriónico y estrafalario aspirante por el tipo de discurso aplicado. Como buen vendedor, ha logrado interpretar los más escondidos miedos e intereses de la población deprimida por el difícil proceso económico que le ha tocado vivir a raíz de la crisis financiera del 2008, y por el panorama de conflictos mundial donde los Estados Unidos juega un papel protagónico. Este discurso dicho en un estilo directo, en lenguaje de la calle, que hizo uso de mensajes maniqueos y reduccionistas, muy distinto del tono al que la gente está acostumbrada, le ha conferido un carácter de autenticidad ante la gran masa. El miedo a los migrantes procedentes de los países en conflicto, identificados con la religión musulmana, y la incomodidad ante la enorme cantidad de mexicanos indocumentados, han acendrado los sentimientos nacionalistas, y para lo cual, además de una dura política anti migratoria, ha esgrimido la necesidad de renegociar los diversos tratados de comercio internacional. Asimismo, el mensaje violentamente anti Wall Street promete inyectar honestidad en el sistema, renovar nombres, con ellos rostros y actitudes. Mientras que sus mensajes a favor del matrimonio convencional, su posición ante el aborto, le han generado las simpatías de amplios grupos religiosos, y de grandes sectores conservadores, especialmente radicados en el agro.
Lo más oscuro del caso viene de la mano de los sectores racistas y radicales de derecha que han sido despertados, mientas una reacción de los grupos llamados de avanzada ya se deja sentir desde el primer día. El futuro promete noches violentas.
Todo este discurso repetido sistemáticamente, y plagado de insultos, ha calado emocionalmente en una gran parte de la multitud deprimida de votantes, quienes han callado su intención de voto hasta el día definitivo, llevados tal vez por la arremetida mediática en contra del candidato. Donald Trump como un buen negociador, y dueño de casinos, ha hecho que la casa gane. Ahora será el nuevo Presidente de los Estados Unidos.
Sin embargo, a pesar del discurso, Trump hace parte de la comunidad capitalista dominante, y siendo el gran negociador como ha demostrado que es, pasará a una fase de adecuación del discurso a la realidad, de manera que las líneas del mensaje no serán ejecutadas tal cual se las dijo, y en muchos casos simplemente serán ignoradas con el pretexto de que se deben posponer.

Naturalmente este es un albur, el tiempo dirá si tengo la razón. Mientras tanto, la incertidumbre ya ha tomado las aceras del mundo financiero, que no productivo, espacio en el que la economía se mueve hoy por hoy, acechando con temibles debacles; mientras la herida a la confianza en los resultados del sueño democrático parece hacer aguas por todas partes. 

lunes, octubre 17, 2016

Mina de Oro

Vos probablemente nunca has sido minero. En una mina, especialmente si es de oro, todo está magnetizado. Hay un no sé qué en el ambiente. Y, cuando llueve, las cosas se paralizan, los caminos se desmoronan, nadie puede tomar ni una pizca del mineral, porque en estas zonas se pone gredoso, intratable y feroz.
Entonces sabe a gloria la llamada de la Ernestina con sus bateas de carne recién asada, y las bandejas de arroz y yuca. Los mineros bajan hasta la cocina y se sientan sobre los leños, resabios del embalaje de las grandes máquinas el tiempo que llegaron, que ya debe ser mucho por el sarro de sus soportes. Se ponen a comer primero en silencio gracias al hambre y luego eufóricos contando las hazañas de fulano y de zutano que cambiaron algunas pepitas recién lavadas por mujeres y bebida en la cantina de doña Marta. Mientras sus miradas se vuelven torvas porque saben que ellos no, ellos trabajan para el patrón, que el oro le pertenece a otro. Pero la avidez no muere y se masculla con las carnes que arrancan con furia de los costillares de res como un ritual de venganza sincopada.
Los mineros tienen sus hogares precarios en el pueblo, y a ellos regresan al final de la tarde, mientras los mosquitos azuzan. No tienen más anhelo que los alcoholes del viernes; pero los días de lluvia entran y salen sin oficio ni beneficio, y las mujeres resguardan el único rincón seco para sus hijos.
Los otros días, los días de sol, se ve desde lejos a los mineros de la planta afanados en medio de una polvareda de los mil demonios que te entra por las narinas hasta llegar a alguna parte del alma, entonces tus pocas luminosidades quedan atoradas y una oscuridad de codicia abarca las miradas. Se puede sentir en cada brazo la necesidad de las chispas de oro, que quedaron fijas en tus impresiones de cuando los garimperos bateaban con gran habilidad la rica arena y se iban depositando las pepitas sobre el sombrero de bronce.
Cuando el mineral ha sido procesado, la carga que se obtiene parece como si tuviera sombras, todos saben que es muy rica, que bastaría una bateada habilosa para convertirla en relucientes granitos del metal amarillo, que algunos van a colocar en sus cajas de plástico para venderlo en la ciudad, haciendo cola ante el joyero. Pero aquí el patrón manda mezclar la carga con mercurio, y el tambor gira que gira. Ahora bastará el fuego, el fuego del soplete para reducir todo a lingotes, riqueza inaccesible, apilada para llevar a Santa Cruz. Yo he visto surgir del fuego el río de oro. Todos conocen el sentido del oro, mientras la tarde se enfurece y llueve, acaso porque los espíritus elementales intentan frenar la rapiña de ese mineral tomado de sus dominios sin permiso y sin bendición. Vaya a saber quién, por qué caen los rayos y el cielo estalla en trompetas de trueno que hacen temblar hasta los huesos.
Entonces los ojos se bajan, se mira la tierra y comprendemos que ningún polvo es tan valioso, porque de él provenimos, y a él regresamos, inevitables, como material de desecho, colas de la gran minería del mundo, que no produce oro, sino que se devora a sí misma, para emitir las radiaciones que le corresponden, y donde nosotros no tenemos parte en el negocio, de modo que salimos urgidos, plomo de desecho, por su enorme alcantarilla.

viernes, octubre 07, 2016

La batalla de Ragnarok

La batalla de Ragnarok es un evento mítico. Un espacio destinado al triunfo del desconcierto: El mundo y los dioses condenados a la destrucción. Nadie puede vislumbrar los terribles inviernos que uno tras otro desolarán la tierra. Ni la espantosa guerra universal que con su viento de infiernos resolverá las ataduras de Loke, dios del engaño, de la mentira y del caos, y de Fenris, su turbio hijo lobo.
Este apocalíptico cuadro de la mitología escandinava traigo a la sazón de tanta estupidez organizada en el planeta.
Por una parte, están los oscuros manejos de los extremistas refugiados ahora astutamente en la religión musulmana y que se hacen llamar Daesh dispuestos a construir los más terribles actos de violencia, financiados por manos oscuras. Situaciones que bien podían ser parte de la famosa serie Juego de Tronos, que no por nada tiene tanto éxito, pues contiene todos los elementos que dibujan a la época: sangre, violencia, sexo, degeneración, fanatismo religioso, riqueza y luchas de poder.
Por otra parte, la interminable retahíla de enfermedades que nos dicen llegan desde el África, donde la gente se muere en grandes pandemias sin que conmuevan a nadie, y cuando digo nadie, me refiero a los medios de comunicación, grandes rameras del siglo XXI.
Los europeos y los estadounidenses se enredan en luchas políticas y avariciosas decisiones nacionalistas, como una máquina vieja que ya no sabe cómo funcionar mientras suena escandalosamente en todos sus engranajes.
Los rusos intentan recuperar su antiguo sitial de poderío, utilizando su rústica fuerza.
Mientras los chinos han edificado una estructura de acumulación de capitales, sin importar si son del Estado, de los líderes políticos, o de las personas privadas, a costa de un trabajo esclavista, que parece no tener fin.
En este panorama, los latinoamericanos seguimos a los unos o a los otros sin dar pie en bola, sin deshacernos de los patriarcas, y hablando de imperialismo, en medio del imperio de la prostitución política, el deseo ya no burgués sino corporativista, que disfrazado de movimientos sociales busca el enriquecimiento sin ninguna regla de sus miembros, la demagogia nuestra de cada día, y las reacciones de las clases opresoras desplazadas. Nada parece en su sitio, o mejor todo parece estar en el sitio listo para el horno de la debacle.
Una guerra total, la reacción del planeta ante el descalabro ecológico, hordas de hambre arrasando las ciudades, o epidemias creadas por la mano, mal llamada humana, pueden propiciar el fin. Así que Ragnarok no parece imposible.
En el final del fragor se verá a Surt –eso dicen- guardián de los fuegos de Muspell desde el inicio del tiempo, y liberando las sagradas llamas destruirá el mundo. El fuego purifica. El fuego vence. Destruido el mundo –asaz degenerado, asaz perverso- surgirá lo nuevo. Sobrevivirán los hijos. De Odín, Vidar y Vali, de Thor, Modi y Magni, mientras que los olvidados dioses Balder, dios de la luz y de la verdad y el ciego Hod volverán a la vida. Ellos se sentarán en la nueva tierra y hablarán del mundo pasado; en la hierba encontrarán las piezas del ajedrez de oro de los dioses.
Pienso en la batalla de Ragnarok, en Lif y Liftharsir, libres de las ramas del Árbol del Mundo, repoblando la tierra de rosadas criaturas.

lunes, septiembre 05, 2016

Encomio del Poema Breve

¿Cómo arranco las hojas al árbol sin que sangre?, acaso se preguntaba el Dante en un recodo del infierno. Pero tú no atiendes a estas imperiosas cuestiones, y te quedas pensando en eso de que un poeta nace, porque no se puede hacer, porque hacerse poeta implica todo ese ingrato sacrificio de la disciplina del lenguaje, el estudio de los poemas de otros, la lectura del mundo, el interminable fracaso de los poemas que no logran transmitir lo que tú sabes que se debía transmitir, cuando algo sabes, porque generalmente no sabes nada. Y esto porque nunca estuviste como alguno, caminando por el altiplano boliviano en plena tormenta, y porque no ocurrió aquel repentino rayo, sin árbol que te acoja, que se te hubiese venido encima; y así nunca sentiste la poderosa descarga en todo tu cuerpo, ni temblaste, ni sentiste la eternidad en un segundo, para que ese instante te transforme completamente, y de esa manera empezar a decir otras cosas, por eso de que nunca más podrías decir las mismas cosas después del rayo. Todo esto como si fueras a despertar. No te ha sucedido.

Por eso tengo que referir la vez que uno, libro de poemas al frente, en el Café Victory, me introdujo al mundo de las tormentas eléctricas. Se trataba de un hombre que conocía la magia del poema breve, y del cómo, gracias a éste, se podría ingresar con los ojos abiertos a recibir la descarga del rayo.

Allí fue cuando me vi preguntándome sobre la poesía breve. No solamente aquella que en tres versos se despacha un poema, sino sobre toda la poesía fragmentaria, aquella que no pretende estar sino como provocación. Desplazar la lectura de la vida para intentar caminar a través del mundo interior del hombre. Y en ese pequeño espacio, en ese increíble espacio de palabras, descubrí que esos poemas solo se podían abarcar a través de la física cuántica, o sea, poemas bajo el puente Einsten-Rosen, algo así como un ombligo cosmogónico de versos, por donde antiguamente se habría alimentado la luz.

Aunque para no extendernos en la física cuántica, diré simplemente que se trata de poemas llave, hechos para franquear esa puerta impensable, construida de silencios que no sospechamos, y que es como entrar en un punto de las cosas donde todo se transforma, pero del cual no se puede decir nada; aunque alguno habrá que diga que sobre cada uno de esos poemas llave se pueden escribir infinidad de tratados, dignos de cubrir paredes y paredes de bibliotecas. Pero que no las necesitas, pues el poema breve ya redujo toda esa hojarasca a cero.

Claro que si se habla de poesía breve lo primero que nos viene a la mente son los haikus y los aforismos.

Pero el haiku tiene su poética: ésta se basa en el asombro y la toma de consciencia que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza, en consonancia con el Budismo Zen; mientras el aforismo es una expresión para hacer resquebrajar los sistemas racionales. Está hecho de una declaración que contiene elementos mágicos porque cuestiona los detalles aparentemente más irrelevantes para echarnos en cara otras realidades que permanecen en nuestro día a día, más allá de lo evidente.

Por eso es que nos vemos empujados a buscar esas joyas, porque el poema breve no necesita de nosotros, como tampoco lo hacen las llaves, ni sus respectivas puertas.

 

martes, julio 26, 2016

Buscando una universidad humanista

El término universitas en el siglo XI aludía a cualquier comunidad organizada con cualquier fin; pero el conflicto y la tensión que suceden luego que los profesores se agruparon en defensa de la disciplina escolar, por la calidad de la enseñanza; mientras los alumnos creaban comunidades para protegerse del profesorado; al ir evolucionando acabaron constituyendo las Universidades.
Actualmente la enseñanza superior consiste en el profesionalismo y la investigación científica. Nuestro país, veleta fácil de las corrientes mundiales, así lo ha intentado aplicar contra viento y marea, quiero decir, contra el decadente profesorado, que en general, con raras excepciones, solamente está interesado en cobrar su sueldo de fin de mes, y contra un estudiantado que al parecer solamente busca obtener el cartón que lo valide ante la sociedad, para intentar colarse en alguna empresa privada o pública, donde, si lo logra, recibirá los duros tropezones de la realidad cotidiana, quiero decir la mala formación enfrentada a los problemas de la maquinaria económica liberal, la que finalmente, también en la mayoría de los casos, será su buena o mala escuela.
Aquí cabe recordar a José Ortega y Gasset, cuando nos dice “Si un pueblo es políticamente vil, es vano esperar nada de la escuela más perfecta. Solo cabe entonces la escuela de minorías que vive aparte y contra el resto del país. Acaso un día los educados en ésta influyan en la vida total de su país y a través de su totalidad consigan que la escuela nacional (y no la excepcional) sea buena.”
Ante este panorama, nos preguntamos cuál la misión de la universidad. Naturalmente, deducimos que no será la insuficiente profesionalización e investigación científica, pues estas formaciones y búsquedas deberían ser el resultado de un proyecto mayor.
Ese proyecto mayor debería fundarse en el desarrollo humano del universitario. ¿Dónde empezar si no en la supuestamente autónoma educación superior? Requerimos una universidad humanista, que busque la transformación integral del hombre, no desde la imposición de una corriente o de una metodología, sino desde la búsqueda individual de cada quien. Nuestros tiempos han permitido que una nueva biblioteca hecha de retazos, y a veces de papeles adulterados, la Internet, se haya extendido y esté al alcance de todos. Esta biblioteca exige criterios de lectura. He ahí la primera misión de la universidad: Debatir y transmitir criterios de lectura de la Internet. Asimismo, y casi en paralelo se deberían instalar foros de debate sobre los temas fundamentales de la humanidad: La vida, la muerte, el amor, la libertad, la paternidad.
Así los asuntos vitales, tal la sobrevivencia del planeta, el verdadero sentido de lo sagrado, la responsabilidad social, el propósito de lo comunitario, la dependencia de las máquinas, y otros, deben ser motivo de foro y concienciación.
Todos estos debates vinculados con la realidad que la sociedad nos entrega. A partir de allí, y luego de un par de años de esta formación humanista, el estudiante podría ingresar en la profesionalización, o especialización; pero ya no será con el propósito de formar un útil ladrillo de la pared, sino un verdadero hombre activo, interesado del quehacer social, de la búsqueda del destino del hombre.

martes, julio 12, 2016

Unión o Reino

Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Europa hizo todos los esfuerzos por intentar construir una Europa unida. Sin embargo, los interminables pasillos del laberinto de poderes, menores y mayores, que involucra este proyecto, hacen que la nave sea verdaderamente difícil de construir.
Si vemos a grandes pasos la evolución sostenida de este proyecto, veremos que la Comunidad Económica Europea que nace a partir de otras acciones comunitarias formadas ya en 1951, concluyó en 1992 con la llamada Unión Europea (UE).
Esta evolución pasó por cambios dramáticos, que finalizaron viabilizando la elección directa del Presidente del Consejo y del parlamento europeo, el Acuerdo Schengen, unificando pasaportes y visas, y la creación del Euro. Esto produjo un crecimiento acelerado de países adherentes, contándose con 28 miembros hasta el día de hoy.
Sin embargo, muchos avatares han sacudido a esta singularísima propuesta. Por una parte, los errores naturales del crecimiento acelerado, que no han podido conseguir que su Banco Central Europeo amplíe sus atribuciones incorporando las materias fiscal y financiera. Asimismo, la disparidad de realidades, acelerada por la incorporación de los países del Este.
En ese contexto, el cuidadoso sistema de aproximación y la precaución que se toman los países miembros entre sí, han creado un vacío de decisiones ágiles y directas que podrían corregir errores de ruta a tiempo, notándose la falta de un administrador definido y decidido. Esto sin contar el conflicto de intereses que resulta de la membresía que significa la UE y las necesidades que demanda la casa. Este dibujo le quita peso internacional, y evita resolver los problemas emergentes de este difícil parto.
A resultas de aquello, se ha desarrollado el referendo para promover el brexit, o mejor, la consulta para el retiro del Reino Unido de la Unión Europea, que tuvo un apoyo de más del 50% de votos.
El Reino Unido, recién aceptado en 1972, lo hizo luego que, en dos oportunidades, 1961 y 1967, solicitase infructuosamente ser admitido en la Comunidad Económica Europea, por reticencias y dudas de Charles De Gaulle, presidente de Francia. Es pues al menos curioso que el Reino Unido haya promovido hoy un referendo para decidir su retiro de la Unión Europea.
Se han esgrimido argumentos mostrando los niveles de migración al Reino Unido, y el fantasma de la entrada de Turquía en la Unión Europea.
Mientras tanto, los números nos dicen que el Reino Unido está vinculado con los Estados miembros de manera muy favorable. Así que parece que tiene mucho más para perder que ganar económicamente en este entuerto. Es posible que su proyecto, y lo dejan ver, sea mantenerse fuera de la Unión Europea, pero con los beneficios del comercio común. El futuro no parece muy claro. No solamente por el funesto antecedente de contar con un país que no es miembro y que se beneficia de la UE sin respetar sus reglas, sino porque el propio brexit ya ha despertado a las fuerzas contrarias al proyecto dentro de los países miembros tales Francia e Italia.
Esta incierta situación deja mal parados a los mercados, y el planeta todo está sufriendo las consecuencias de la crisis. Acaso solamente sea el dolor de nacer, y se resuelva adecuadamente, para bien de todos.

lunes, julio 04, 2016

El encuentro del poema


 
1.     A principios de este junio, se realizó el III Encuentro Internacional de Poesía en la Ciudad de los Anillos. Aquí se abrasaron voces de diversas partes del mundo y de Bolivia junto a la de los anfitriones en una fiesta mágica.

2.     La Ciudad de los Anillos, Santa Cruz de la Sierra, es el vórtice de la selva, y la brújula mágica de la Gran Piedra. Los poetas llegan como llega la lluvia o como llega el amor. Esperados inesperados, cada quien con su palabra a cuestas.

3.     Juan Meneguín es el primero en llegar, poeta argentino, maestro de astros y planetas, veinte grados de cielo se abarcan con la mano abierta, nos dice apasionado: Pléyades y Orión al alcance de los dedos.

4.     Los anfitriones abrimos los brazos, junto a mi cómplice en esta lid Gabriel Chávez Casazola, y escuchamos girar los goznes de las puertas de la fiesta de la poesía.

5.     Así vimos llegar a Berta García Faet de España, Paula Simonetti de Uruguay, Maribel Mora Curriao de Chile, y Aníbal Fernando Bonilla de Ecuador.

6.     En las mañanas, almuerzo en El Aljibe, una de las contadas casas coloniales de la ciudad que ha sido dispuesta como restaurante de comida típica. Allí se celebran el keperí, la sopa tapada, y otros manjares cruceños.

7.     Durante cuatro noches, los poetas han estado leyendo textos, mirándose con la palabra. Los que leen, circunspectos; el resto sentado escuchando atentamente. Mientras no faltó quien robe una foto o revele un asentir con la cabeza. Destacó entre el abarrotado público la presencia de Matilde Casazola.

8.     La música intervino en los interludios a través del cantautor cruceño Gustavo Rivero, el paraguayo Daniel Moreno, el orureño Vadik Barrón, y la grata participación de la poeta colombiana María Tabares, quien fue convocada para participar con la lectura de sus poemas y nos sorprendió cantando música de su tierra.

9.     El poeta Andrés Ajens llegó de Chile un día después de lo esperado. Y, luego de presentar el libro Temporarias, de la extrañada Emma Villazón, nos acompañó con la lectura de sus poemas.

10.Entre los poetas nacionales invitados llegaron Jorge Campero, quien leyó textos de su libro Bodas de Orégano, Benjamín Chávez, y su Pequeña Librería de Viejo, y la poeta cochabambina Janina Camacho Camargo que nos llegó desde Antofagasta.

11.Leopoldo Castilla, el Teuco, poeta mayor, nacido en Salta, se vino como quien ha cruzado el planeta de Sur a Sol, desgranando su poesía interior con una fuerza inusitada, fruto de los años. Dejó a todos patidifusos con un poema a Benarés, que es parte de un libro que me obsequió en 1995 en Madrid, llamado Baniano.

12.El sábado, como ya es costumbre, los poetas se encaminaron a Samaipata. Allí la guía, de ojos risueños, y pasión irreductible por su terruño, nos condujo en peregrinación alrededor de la Gran Piedra, que ha venido a llamarse Fuerte de Samaipata. Repetiré que Samaipata debe traducirse como “El espíritu de lo alto”, y ese es en realidad el nombre de la Gran Piedra, que viene a ser La Piedra de la Serpiente, la gran madre para la mitología Arawak.

13.Los poemas, entonces, tomaron gran altura, y ya a la noche, al calor de una fogata que duró hasta la madrugada, los poetas se regocijaron con las estrellas, y dijeron versos, cómo no, y se miraron en el fuego, porque así son los encuentros.
eXTReMe Tracker